Padre que asesinó a su familia la abandonó por tres años

La Policía reveló que Roberto Guzmán, el hombre que le quitó la vida a su esposa y a sus cuatro hijos para luego suicidarse en Yacuiba, Tarija, la madrugada del sábado, los abandonó por tres años y que luego de convencer a su pareja de retomar su relación, el 15 de febrero, fue denunciado por violencia intrafamiliar, caso que no avanzó en la Fiscalía. El comandante regional de la Policía en Yacuiba, Ariel Tórrez, reveló que la madrugada del sábado, Guzmán confesó el crimen a su hermana por medio de un mensaje de voz en WhatsApp. Guzmán, de 30 años, justificó su crimen y anunció que se quitaría la vida debido a que “no soportaba la infidelidad” de su esposa, quién durante el tiempo del abandono había mantenido otra relación en Potosí, de donde provenía toda la familia. “Se secuestró el aparato celular del protagonista, ahí se registra que a las 5:00 (del sábado) llamó a su hermana, en Potosí. Ella no responde la llamada y él (Guzmán) le envía un audio en idioma quechua, y le confiesa lo que él ya había cometido en contra de su familia. En un segundo audio, en castellano, pide perdón a su hermana y le indica que cobre un dinero que le debían a él para que ella pueda vivir mejor, que su vida había llegado hasta ahí, y que no podía aguantar más la traición e infidelidad que él había experimentado en Potosí, por parte de su esposa”, relató el coronel Tórrez. Según los antecedentes brindados por la familia de Guzmán, la esposa, Simona Ojeda de 32 años, aceptó retomar la relación y mudarse a vivir a Yacuiba, junto a sus tres niñas de 12, 10 y nueve años, y el menor de siete años, a un cuarto de cuatro por cuatro, en un amplio garaje ubicado en el Barrio Atlético Norte. “Hay otro antecedente, que el 15 de febrero se recibe una denuncia de violencia familiar en el mismo domicilio, nuestro personal de la FELCV atiende el caso, toma las acciones y el caso es derivado a la Fiscalía”, señaló de forma escueta Tórrez, sobre el proceso que no prosperó en la protección de la familia. Junto a los mensajes enviados por el agresor a su hermana, también está una fotografía de toda la familia posando en un parque. El informe médico forense, señala que Simona Ojeda falleció a raíz de múltiples golpes en la cabeza, con fracturas en el cráneo y de la escena del crimen se recolectó un arma blanca con el que se presumen que Guzmán quitó la vida a sus hijos. El caso fue calificado como feminicidio e infanticidio, hechos investigados paralelamente al suicidio de Guzmán, quien nació en la población de Macha en Potosí. Tórrez calificó el hecho de “crimen pasional” y dijo que con estos datos se descartó las versión que dieron algunos vecinos, sobre que Guzmán asesinó a su familia y luego se quitó la vida, debido a que no podía pagar una deuda a un grupo de colombianos. Hasta ayer, continuaba pendiente el informe forense realizado a los niños.